
Cuando buscas una destructora de papel, lo primero que aparece en la ficha técnica es el tipo de corte. Parece un detalle menor, pero define dos cosas muy importantes: qué tan segura queda tu información y cuántas hojas puedes destruir por pasada.
Las cuchillas cortan la hoja a lo largo, en tiras delgadas (por ejemplo, de 4 mm de ancho). Es el corte más simple de ejecutar para la máquina, por eso acepta más hojas a la vez y trabaja más rápido.
Su desventaja es que una tira conserva una línea completa de texto, así que con paciencia el documento se puede reconstruir. Corresponde a un nivel de seguridad 2.
Además de cortar a lo largo, la máquina corta a lo ancho, dejando pequeños trozos rectangulares de unos 4 x 40 mm. Reconstruir una hoja así es muchísimo más difícil. Normalmente equivale a un nivel de seguridad 4.
Es la versión más fina del corte cruzado: la hoja queda convertida en partículas diminutas (por ejemplo, de 2 x 10 mm). Es el nivel que usan áreas legales, contables y financieras, y corresponde a un nivel de seguridad 5.
Como cada hoja se corta en muchas más piezas, la destructora acepta algo menos de hojas por pasada que un modelo de tiras del mismo tamaño.
Si todavía no sabes cuál te conviene, escríbenos y te recomendamos el modelo según la cantidad de papel que manejas.