Tu destructora protege tu información, pero el papel que sale de ella todavía puede ser útil. Estas son diez ideas para darle una segunda vida.
- Relleno para envíos. Reemplaza al plástico de burbujas para proteger productos dentro de una caja.
- Cama para mascotas. Hámsters, cuyes y conejos lo usan como lecho absorbente (usa solo papel sin tintas metálicas ni brillos).
- Compost. El papel aporta carbono a la compostera y equilibra los restos húmedos de cocina.
- Mantillo para macetas. Una capa sobre la tierra ayuda a conservar la humedad.
- Relleno para canastas de regalo. Queda especialmente bien el papel de colores cortado en tiras.
- Papel reciclado artesanal. Remójalo, licúalo y extiéndelo en un marco con malla para hacer hojas nuevas.
- Manualidades con niños. Piñatas, papel maché y collages.
- Absorbente. Útil para recoger derrames de aceite o pintura en el taller.
- Encendedor para parrilla. Un puñado de papel seco ayuda a prender el carbón.
- Reciclaje. Si no lo vas a usar, entrégalo a un centro de reciclaje en una bolsa cerrada para que no se disperse.
Un detalle: el corte en tiras es el más práctico para rellenos y manualidades, mientras que el micro corte es mejor para compost porque se descompone más rápido.